Ars COCO surge de la inquietud y ganas de tres jóvenes apasionados del arte, Adrián Jofre, Ana Saracho y Javier Montoro, que se han propuesto democratizar un mercado, tradicionalmente ligado a personas con un gran poder adquisitivo, para hacerlo accesible y cercano a todo el mundo, así como apoyar, promover e impulsar la obra de jóvenes artistas emergentes.

Adrián, Ana y Javier, de 24 y 25 años, descubrieron que mucha gente de su edad y de su entorno interesada por el arte relacionaba el coleccionismo como algo que, prácticamente, se limita a hacer la Baronesa Thyssen, es decir, como algo totalmente ajeno a sus posibilidades.

De este planteamiento nace una pregunta ¿cómo adaptar el coleccionismo y el arte, en general, al siglo XXI? La respuesta a esa pregunta es… Ars COCO.

COCO se forma a partir de la primera sílaba de las palabras connect (conectar) y collect (coleccionar). Así pues, como su propio nombre indica, la razón de ser de COCO es poner en contacto, a través de eventos, conferencias, exposiciones y newsletters, a artistas emergentes con coleccionistas, tanto experimentados como nobeles. Además, ofrecen formación artística para aquellos coleccionistas que se estén iniciando, así como vías alternativas de adquisición, coleccionismo y gestión adaptados a presupuestos limitados.

A largo plazo, el objetivo de COCO es liderar la creación del primer fondo de inversión en arte emergente y establecer su criterio artístico como referente en el mundo del arte del siglo XXI.

Para ello, en la actualidad el esfuerzo de estos tres jóvenes emprendedores se centra en divulgar su particular visión del arte a través de exposiciones y eventos periódicos, su plataforma web (www.arscoco.es) y redes sociales (Instagram: @ars_coco, Facebook: Ars COCO y Linkedin: Ars COCO).

En definitiva, COCO quiere revolucionar el mundo del arte, a través de nuevos modelos de negocio, innovadores y creativos, construir una colección colectiva propia con las mejores piezas de artistas emergentes y, con todo ello, contribuir a seguir fomentando el coleccionismo de arte, una práctica con el potencial de convertirse en un legado de incalculable valor para el gran público del futuro.